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jueves, 18 de mayo de 2017

ENRIQUE ARAUZ ESTREMERA

ARAUZ ESTREMERA, Enrique
[Peralejos de las Truchas, ¿? / Molina de Aragón, abril de 1905]

Pertenecía a una distinguida familia, los Arauz, que en el siglo XVIII había llegado al Señorío de Molina desde tierras vascas, emparentando con la familia de otro vasco que había emigrado antes y se había enriquecido en tierra molinesa a quien todos conocían como “el tío Anochea”. Definitivamente asentados en la comarca, los Arauz construyeron una hermosa casa solariega en Peralejos de las Truchas que era conocida por las gentes de la comarca como “la Casa Grande”.
Enrique era hijo de Simón Araúz Huerta, que falleció el 10 de octubre de 1887 a los cincuenta y nueve años de edad, y de Dolores Estremera, que murió el 22 de junio de 1894; ambos se encuentran enterrados en el Santuario de Nuestra Señora de Ribagorda, junto a Peralejos de las Truchas, al que la familia tenía particular devoción. Enrique Araúz Estremera nació y creció en el solar familiar de Peralejos de las Truchas y falleció en Molina de Aragón en el mes de abril de 1903.
El día de Navidad de 1896 se casó con María Robles de Aznar, natural de la localidad de Bronchales, en la vecina provincia de Teruel, pero que residía en Molina de Aragón, ciudad en la que falleció en febrero de 1903. Tuvieron tres hijos: José María, que nació en Molina de Aragón el 18 de abril de 1898 y falleció en la Vega de Arias de Guadalajara el 6 de agosto de 1977, María Dolores y Carlos, que nació en Molina de Aragón el 24 de enero de 1902 y murió en Madrid el 2 de mayo de 1982. De ideología integrista, crió a sus hijos en un ambiente profundamente tradicionalista y éstos sostuvieron sus mismas ideas.

Su actividad política
Toda la familia Arauz destacó por su compromiso con la causa carlista, a la que durante generaciones se dedicaron sin escatimar esfuerzos ni sacrificios. Su tío Juan Francisco Arauz lo hizo desde una perspectiva política y así fue diputado provincial por el Señorío en 1867, bajo el reinado de Isabel II, y en 1871, con Amadeo I de Saboya en el trono, falleciendo en Peralejos de las Truchas en 1899. Por su lado, su hermano, Pedro Manuel era un héroe de la Tercera Guerra Carlista, conocido y venerado en el Señorío molinés, a decir del escritor también carlista José Sanz y Díaz, que le describía así: “viejo y noble señor de la Montaiia, cruzado del Carlismo, amante de la España tradicional, católico que rayaba en santidad y paño de lágrimas de las gentes de Peralejos”. Falleció el 25 de febrero de 1933 en Peralejos de las Truchas, habiendo contraído matrimonio con Dolores Tejada, con la que tuvo tres hijos: Simón, Gaspar y Enrique.
Por su parte, Enrique ejerció su militancia carlista como periodista en Madrid y sabemos que allí llegó a dirigir algún periódico de esta obediencia política, que no hemos podido concretar; de vuelta a Peralejos de las Truchas, en 1897 fue elegido alcalde de su localidad y siguió colaborando con frecuencia en El Correo Español, órgano periodístico del carlismo.
En 1895 se publicó en el madrileño Establecimiento Tipográfico de Felipe Pinto el libro La hija del Tío Paco o lo que pueden dos mil duros, una voluminosa novela escrita por Enrique Araúz Estremera que, inspirada en el costumbrismo rural del también escritor carlista José María de Pereda, nos describe su tierra y hace un canto de añoranza de las tradiciones del Señorío de Molina, sin olvidar hacer en el prólogo una defensa explícita de los fueros y las antiguas libertades de sus habitantes. A pesar de su carga ideológica, es seguramente el libro de costumbres más interesante publicado en la Guadalajara decimonónica. Se muestra así como uno de los más destacados representantes, junto al sacerdote Anselmo Herranz Establés, de ese carlismo molinés que hizo de la defensa de los fueros y de la personalidad jurídica del Señorío una causa política que sólo veía defendida por el carlismo.
Enrique Arauz Estremera también fue víctima de la particular fiebre del oro que vivió en la segunda mitad del siglo XIX la provincia alcarreña e intentó, aunque sin mucho éxito, impulsar a través de la minería el desarrollo económico de su tierra, registrando la mina Santa Teresa en el pueblo de Aragoncillo, vecino a Molina de Aragón, sin tener éxito en su explotación.
En el año 2008 se inauguró en la Dehesa del Campillo de Alcoroches un sencillo monumento entre robles, que recuerda el lugar de reunión de los trece pueblos de esa sesma que bajo uno de sus robles tomaban acuerdos y nombraban sus representantes. En el estrado que forma parte del monumento se inscribió una cita de Enrique Aráuz Estremera.
JUAN PABLO CALERO DELSO

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